Los animales fantásticos en los relatos de los cronistas de la conquista de América

A través de la lectura del séptimo libro de Bernabé Cobo sobre la historia del Nuevo Mundo[1], nos llamó la atención la parte final de este libro, unos pequeños capítulos que nos habla sobre animales con cierto carácter fantástico, como son el Peje-Unicornio, Peje-clavo y el Pece de Tehuantepec[2].

56. Gonzalo Fernández de Oviedo.ArmadilloHistorias de este tipo se encuentran en diferentes culturas y más si nos situamos en el siglo XVI con las gentes llegadas de Europa a estas nuevas tierras. Todo era novedoso para los recién llegados. Estas historias han estado siempre en nuestra cultura, mitología, leyendas, relatos fantásticos que en muchos casos se cuentan para ir más allá con la mente y dar rienda suelta a la imaginación para explicar aquellos fenómenos que se escapan del raciocinio.

Este tema se ha denominado el bestiario de Indias, donde diferentes autores han recogido los relatos de diversos navegantes y cronistas que añadieron en sus escritos información sobre bestias que eran inauditas para ellos, que en muchos casos, simplemente eran animales corrientes que se hayan en América pero que eran desconocidos para estos europeos. Entre estos podemos encontrar relatos de Américo Vespucio, Gonzalo Fernández de Oviedo, Bernardino de Sahagún, el propio Bernabé Cobo, Pedro Mercado y José Gumilla entre otros, los cuales plasmaron en sus escritos buena parte de los animales que se encontraban a su paso, y con aquellos que les parecían criaturas fantásticas los adornaban y seguramente exageraban en sus explicaciones.

Además de relatar lo que ellos veían, también recogían relatos de otros, donde indudablemente se utilizaba la imaginación para engordar estas historias fantásticas sobre animales de grandes proporciones, fieras salidas de los inframundos o mujeres y hombres que habitaban los mares por donde surcaban.

Mucho de lo descrito por estos cronistas son relatos recogidos de los propios indígenas, que dentro de su cultura tenían este tipo de leyendas, por lo que los cronistas, al verse en un nuevo mundo tomaron muchos de estos relatos como reales.

Todo ello ha sido recogido por diferentes trabajos que agradecen la lectura y nos inunda la imaginación de seres mitológicos, nos transporta a las mentes de aquellos que llegaban por primera vez a un nuevo territorio, un territorio donde todo era nuevo para sus ojos europeos, un mundo desconocido que se abrirá a su paso para relatar en esta ocasión los animales más fantásticos de la tierra.

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